Los grandes mal entendidos de Internet, llevan a uno a cometer errores.
Hace un tiempo recibo una solicitud de amistad en el Factbook, un chico de ecuador, al cual acepte, y comenzamos a hablar de diversos temas. Llevamos dos meses hablando, y un día recibo una llamada de él, diciéndome que estaba en buenos aires. Era domingo y yo estaba en la oficina con mi obsesión laboral a full, y con el compromiso de asistir al último programa de radio, que produce mi amiga, lo cual indicaba que no iba a tener mucho tiempo para poder dedicarle. Entonces le propuse que me acompañara al estudio de radio, y veía como yo hacia mi columna en el programa. Hasta el momento todo marchaba bien, pude continuar trabajando.
Nos encontramos a las 19.00 hs y caminamos hasta la radio, en el camino charlamos de diferentes temas, una vez ya en el estudio hice mi columna y nos retiramos rápidamente, ya que él me comento que a las 21.30 tenia que estar en retiro, porque tenia programado un viaje a Córdoba y yo quería terminar de hacer lo que comencé en la tarde.
Al salir del edificio, me frena y me comenta, que necesitaba hablar algo muy importante conmigo, y que necesitaba que nos frenemos para poder hablar tranquilos, no teníamos mucho tiempo, porque no quedaba muy cerca la terminal, pero le dije que si. Caminamos por Av. Corrientes, hasta llegar al obelisco, en el camino le pedía que me adelantara algo, que necesitaba saber eso que tan importante era, y que la verdad me daba mucha intriga, pero él me decía que necesitábamos estar sentados. Cuando nos sentamos comenzó el momento incomodo, él acerco mucho su pierna a la mía, y me declaro que yo le gustaba mucho, y que no paraba de pensar en mi, que quería algo mas que una amistad, y por esa razón viajo hasta buenos aires. Me dijo cosas muy lindas, me dio un regalo que tuvo todo el camino en sus manos, pero no entendió que yo solo podía brindarle mi amistad, me robo un beso, yo corrí mi cara, y le pedí por favor que no se equivocara, que piense bien lo que estaba haciendo y diciendo, lo único que entre nosotros podía existir era una simple amistad. Continuo intentando convencerme de que el era el indicado para mi, ya que yo le había contado mi historia amorosa, por la cual sufrí tanto. Me abrazo, me dijo que lo pensara, pero la verdad no veía la hora de irme de ese lugar, todo estaba tan confuso, y no me sentía nada cómodo, lo vi llorar y siquiera me conmovió, solo quería que la tierra me chupara en ese momento, para poder salir de esa situación horrible que estaba viviendo. Se calmo, y le explique que no era posible nada entre nosotros, ya que vivíamos muy lejos, y mis intenciones con él no eran las mismas que él tenia conmigo.
Se hicieron las 21.15 y ya no teníamos tiempo, él tenia que ir a la terminal, ya que su micro salía a las 22.00 hs y el aun no tenia su bolso de viaje. Le agradecí la visita, y el regalo, me volvió a abrazar y me volvió a besar, eso me puso furioso, no entendió lo que le explique, entonces me di media vuelta y me fui, dejándolo aparado y mirando como yo desaparecía entre la gente, cuando abrí la bolsa donde estaba su regalo, vi un perrito de felpa, chocolates de Ecuador, y una carta que jamás abrí, la tire en un tacho de basura, y continúe caminando.
Emiliano Pablo Nasif